Conectamos tus herramientas, centralizamos tu información, y desplegamos agentes que ejecutan. Sin tirar nada. Sin cambiar todo. Sin agrandar el equipo.
de las empresas no tiene tiempo para operar su propio negocio.
de las herramientas en una empresa trabajan solas. La información no circula.
El problema no es lo que falta.
Es lo que no circula.
La información está. En algún WhatsApp, en algún mail, en algún Drive, en la cabeza de alguien. Pero cuando hace falta, nadie la encuentra a tiempo.
Antes: información que no circula. Después: una sola fuente que opera con tu empresa.
De 87 a 18.
De caos a sistema.
Miko Core entiende tu negocio, conecta tus datos, conversa con tu equipo y alerta cuando hace falta. Cuando un proceso se vuelve repetitivo, sumás agentes que lo ejecutan solos.
Cada dolor tiene escenarios. Cada escenario, un agente que lo opera bajo tus reglas.
Un proceso, cuatro etapas. Cada una con un entregable concreto.
Radiografía del dolor operativo. Mapeamos procesos, identificamos dónde se pierde plata.
Diseñamos la arquitectura técnica y el plan de implementación. Sabés exactamente qué se va a construir.
Construimos la capa inteligente, conectamos sistemas, entrenamos al equipo. Estamos adentro.
Desarrollamos agentes nuevos, iteramos cada mes con data real. Profundizamos capacidades.
Cinco vistas reales del sistema operando. Chat, dashboards, agentes, WhatsApp, insights. Todo lo que tu empresa puede tener funcionando.
Miko es la infraestructura de inteligencia operativa que conecta lo que tu empresa ya tiene, centraliza la información dispersa, y despliega agentes que ejecutan tareas bajo tus reglas. No es un software más: es la capa que hace que todo el resto funcione junto.
Para que tu empresa deje de operar a fuerza de planillas, mails sueltos y cabezas que recuerdan cosas. Miko ordena la información, automatiza los procesos repetitivos, y libera a tu equipo de tareas administrativas para que se enfoquen en lo que sí mueve el negocio: vender, decidir, crecer.
Tres efectos concretos: menos costos operativos, menos errores humanos, más velocidad para responder a clientes y oportunidades.
Ninguno de los dos por separado. Miko es una nueva categoría: producto + servicio orientado al resultado operativo.
Un software tradicional te vende una herramienta y vos la operás. Una consultora te entrega un proyecto y se va. Miko hace lo opuesto a ambos: tenemos producto propio (la plataforma, los agentes, las integraciones) y estamos al servicio de tu operación todos los meses para que ese producto entregue valor real.
No vendemos licencias ni horas. Vendemos outcomes operativos.
Si lo medimos en operación concreta: equipos que dejan de hacer tareas manuales repetitivas, información que circula en tiempo real entre sistemas que antes no se hablaban, decisiones que se toman con datos frescos en lugar de planillas viejas, atención al cliente que responde en minutos en lugar de días.
Si lo medimos en negocio: reducción de costos operativos sin tener que recortar, mejor capacidad de escalar sin contratar proporcionalmente, y un cliente final que percibe a tu empresa como más profesional y más rápida.
Entre 10 y 13 semanas desde el kickoff. Discovery (3 sem) + Diseño & Propuesta (4 sem) + Production (6-8 sem). Después la evolución es continua, mensual.
No es un proyecto que termina: es un sistema que arranca y sigue mejorando con uso real.
Desde la semana 3: el mapa de tu operación con dolores priorizados.
Desde la semana 7: el primer agente proponiendo acciones en modo sugerencia.
Desde la semana 10-13: agentes ejecutando bajo autonomía progresiva.
Las métricas medibles —horas ahorradas, errores reducidos, ciclos más cortos— aparecen del mes 3 en adelante y crecen mes a mes.
Tres protecciones:
Primero, cada agente arranca pidiendo aprobación humana en sus primeras semanas. Solo gana autonomía cuando vos lo decidís y bajo las reglas que vos definís.
Segundo, tenés un botón para frenar cualquier agente en cualquier momento. Sin pedirle permiso a nadie, sin esperar respuesta de soporte.
Tercero, toda decisión queda registrada en un log auditable: podés ver qué hizo, por qué, qué reglas aplicó, y qué resultado tuvo. Si algo no te gusta, ajustamos la regla y el agente lo refleja desde la próxima acción.
Tus datos viven donde ya están: en tus sistemas, tus servidores, tus cuentas en la nube. Miko los accede vía API con permisos específicos que vos autorizás, no copia tu data a un repositorio nuestro.
Tres garantías técnicas concretas:
Tus datos no se usan para entrenar agentes de otros clientes a menos que vos lo autorices explícitamente y por escrito. Cumplimos con buenas prácticas de seguridad estándar: principio de menor privilegio y segregación de credenciales por agente.
No. Miko se monta como una capa de inteligencia por encima de lo que ya tenés. Conectamos vía API a tus sistemas existentes. Si algo no tiene API, lo evaluamos caso por caso: podemos integrar por archivos, por mail, por scraping autorizado, o vía RPA.
Cero migraciones forzadas.
Con todo lo que tiene API moderna: WhatsApp Business, Gmail, Google Drive, HubSpot, Salesforce, Tiendanube, Shopify, MercadoPago, Stripe, Notion, Slack, Tango Gestión, bancos digitales argentinos, y otros.
Y con sistemas más viejos como Aliator, Calipso, Bejerman, ERPs custom, los integramos caso por caso.
La regla es: si tiene API, lo integramos. Y si no, lo intentamos.
No. La configuración la hacemos nosotros, el día a día se usa por chat: tu equipo le habla a Miko como le hablaría a un compañero.
Lo único que necesitás es un responsable interno (puede ser el dueño, el gerente de operaciones, alguien con contexto del negocio) que sea nuestro contacto principal y tome las decisiones de configuración.
Un ERP o un CRM son sistemas donde vos cargás información y consultás reportes. Te dan estructura, pero vos seguís operando todo.
Un consultor de IA te entrega un proyecto que termina: análisis, recomendaciones, a veces un prototipo. Cuando se va, vos quedás a cargo de implementar y operar.
Miko hace algo distinto: sumamos una capa inteligente, conversacional y autónoma encima de lo que ya tenés. La capa inteligente entiende tu negocio. La conversacional permite que tu equipo le hable por WhatsApp o por web. La autónoma ejecuta tareas bajo tus reglas. Y todo eso opera de forma continua, no como un proyecto que termina.
30 minutos. Sin venta.
Salís con un mapa de dónde te conviene aplicar IA primero.